El racismo se expresa con la mas ciega ferocidad en países como Guatemala, donde los indios siguen siendo porfiada mayoría a pesar de las frecuentes oleadas exterminadoras.
Una raza inferior, condenada al vicio y a la holgazanería, incapaz de orden y de progreso, ¿merece mejor suerte?
La violencia institucional, el terrorismo de Estado, se ocupa de despejar las dudas.
Los conquistadores ya no usan caparazones de hierro, sino que visten uniformes de guerra... Y no tienen piel blanca: son mestizos avergonzados de su sangre o indios enrolados a la fuerza y obligados a cometer crimenes que los suicidan.
Guatemala desprecia a los indios. Guatemala se autodesprecia.
Esta raza inferior había descubierto la cifra cero, mil años antes de que los matemáticos europeos supieran que existía. Y había conocido la edad del universo, con asombrosa precisión, mil años antes que los astrónomos de nuestros tiempos.
El tiempo es sagrado. Tiempo fundador del espacio. Sagrado, como los son su hija la tierra, y su hijo, el ser humano.
09 noviembre, 2009
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